jueves, 28 de mayo de 2009

Virgilio Arteaga Hernández


Una sucinta reseña curricular de este churuguarero, sembrado y con profundas raíces en Paraguaná, nos indica que lleva más de 60 años en el periodismo activo, sin pasar un solo día sin escribir, que según sigo afirmando, es el verbo irrenunciable en el periodismo, sea cual sea la especialidad. Este oficio lo ha combinado en perfecta sincronía con el activismo gremial. Así, lo encontramos como fundador y primer Secretario General de la aguerrida Asociación Venezolana de Periodistas (AVP), Seccional Paraguaná, y del Colegio Nacional de Periodistas, Seccional Paraguaná, aún cuando militó como miembro y dirigente de la AVP-Falcón y, como tal periodista, es cronista del Municipio Falcón, miembro de la Academia de Historia y del Centro de Historia del Estado Falcón, miembro fundador del Ateneo de Punto Fijo, y de las Asociaciones de Cronistas del Estado Falcón y de Venezuela.
Virgilio tiene en su haber periodístico, el desempeño en forma brillante y reconocida por la comunidad de las corresponsalía de los diarios El Nacional –durante 24 años consecutivos- Crítica y Panorama, y la de colaborador permanente desde los mismos inicios del diario "MEDANO", en 1943, labores que ha combinado en perfecta armonía con su cargo de Secretario Ejecutivo de la Cámara de Comercio e Industrias de Paraguaná (CACOINPAR), Período: 1.964-1.997, de la cual es Miembro Honorario, y el de Secretario Ejecutivo del Dividendo Voluntario para la Comunidad "Joffre Paúl Játem", labor generosa que ha venido cumpliendo de manera consecutiva desde hace más de 30 años, tiempo durante el cual tuvo la responsabilidad de dirigir, coordinar y redactar la publicación institucional “Paraguaná”, editada por la Cámara de Comercio de Paraguaná, y el “Boletín Informativo” ambas publicaciones, editadas por CACOINPAR).
En el campo radial tenemos a Arteaga Hernández como Productor y moderador del programa radial "Acción Empresarial", auspiciado por la Cámara de Comercio e Industrias de Paraguaná y como periodista entrevistador del programa “Tiempo y Espacio”, que durante más de treinta años ha dirigido el abogado y periodista Eleodoro Goitia Sánchez, por la emisora Radio Punto Fijo. También ha estado vinculado al periodismo radial de la península.
El protagonista de este capítulo, cuyo nombre dignifica el Premio Interno de Periodismo que anualmente otorga el Colegio Nacional de Periodistas Seccional Paraguaná, también tiene en su largo historial la autoría del libro ZONA FRANCA INDUSTRIAL DE PARAGUANA: HISTORIA, JUSTIFICACIÓN Y REALIDAD, el cual ha sido uno de los principales documentos sobre este mecanismo económico, creado por el estado Venezolano a principio de la década de 1970, y otras obras inéditas sobre la historia de Falcón y Venezuela, cuyo número puede pasar de la docena.

CÓMO UN MANDATARIO DEBERÍA ACTUAR PARA MANTENER EL ESTADO

Terminadas las guerras napoleónicas, el mapa mundi quedó cambiado física y moralmente. Han caído los imperios, se han liberado las colonias, naturalmente, algunas por el bien, otras por el mal. Siglos antes los romanos se dieron cuenta que si quieres cosechar, tienes que sembrar, quiere decir que si se va a saquear un pueblo sometido, llegará el día en que no quedará nada, de modo que si no se invierte un mínimo en mejorar el modo de vida de los pobladores, pronto se verán en apuros hasta los invasores. Por esa razón los romanos construían carreteras, puentes, acueductos, teatros, coliseos, baños públicos y otras obras de infraestructura. Naturalmente que todo esto era para facilitar el desplazamiento de tropa, sin embargo favorecía enormemente el comercio entre las provincias y de esta forma siempre se podían cobrar impuestos y peajes. Los romanos tenían un dicho: al pueblo pan y circo; qué significaba esto; mientras los habitantes de cualquier estado tienen las tres comidas diarias aseguradas y además les queda tiempo libre y posibilidad económica para el recreo o la diversión, es muy poco probable que este pueblo se levante en armas o huelgas para derrocar al gobierno. Después de 2000 años este dicho tiene la misma vigencia y validez. En el argot popular de hoy sería como trabajo bien remunerado y para todos, sistema de salud socializado, acceso a la educación para todos, seguridad social y garantía de la propiedad. El mandatario de turno que no esté claro con esta regla de oro, es muy difícil que se aguante por mucho tiempo en el poder, aunque no sea por medio de las armas, el pueblo siempre reaccionará contra el régimen.
Los pueblos, que en su mayoría están formados por gente normal, sin malicia, casi inocentes, preocupados de su entorno inmediato, su trabajo, la salud, la familia, los amigos y todas estas cosas simples de la vida viven creyendo en los políticos con la esperanza (muchas veces lo dudan) de que por fin superarán sus problemas inmediatos: salud, vivienda, vialidad, salubridad, alimentación, educación.
Curiosamente el candidato más populista (entiéndase mentiroso) es el que más posibilidades tiene de ganar la contienda electoral. El honesto y sincero casi siempre pierde. Conozco un personaje que se lanzó como candidato para el gobierno regional, un hombre preparado, con un gran sentido de responsabilidad social, decía siempre la verdad, en las elecciones los pocos votos que obtuvo fueron de su entorno más cercano.
Pareciera que lo mejor para un candidato o mandatario es tomar el camino intermedio en sus promesas, ser corto en sus discursos pero efectivo, claro y convincente. No hablar con las manos, sino con la boca, medir las palabras, no agredir al oponente, debe dejar claro y demostrar que él es la mejor opción. Una vez en el poder, lo primero es acometer la solución de los problemas inmediatos, sin mirar si son nuevos o del gobierno anterior manteniendo informado al pueblo de los avances y el desarrollo de los asuntos más importantes y apremiantes sin dejar de mencionar los planes factibles a corto, mediano y largo plazo.
Es bueno tener presente que el gobierno que no cuenta con estos requisitos, pronto quedará a la deriva, porque todos los esfuerzos y dinero se irán en paños calientes, soluciones inmediatistas que no conducen a soluciones definitivas.
Sin planes no hay progreso alguno. De modo que lo más prudente es tenerlos. Es de suma importancia que el pueblo participe en las decisiones de trabajos, obras, inversiones de envergadura por medio de algún tipo de consulta popular. Así los pobladores podrán decidir cuáles son las obras de más urgencia. Esta práctica está en uso desde hace mucho tiempo en Suiza.
Otra cosa importante para un gobernante es no caer en excusas de escasa credibilidad, tales como: “el Banco Mundial no quiere dar crédito… El ministro se equivocó… La culpa la tiene el gobierno anterior”. Un buen mandatario no se deja llevar por bajezas, reconoce el problema, lo explica y lo remedia. También sería bueno oír a los gobernantes decir siempre “hicimos” y no “vamos a hacer”.
Importante es siempre mantener dentro del cuadro lógico de las cosas, apoyados siempre de las matemáticas, porque éstas no se equivocan, así siempre se sabrá en qué punto se encuentran los negocios del gobierno. Vale la pena mencionar que los gobernantes deben poner cuidado en el personal de apoyo, llámense ministros asesores, directores y otros, siempre exigir la verdad por más cruda que sea. Por esta razón, los colaboradores tienen que ser de suma confianza y así, sin miedo, suministrar datos confiables. Para después calcular los resultados y tomar nuevas decisiones. Durante la última década en Latinoamérica han proliferado organizaciones, no del tipo político directo o sindical, sino más bien recuerdan los frentes populares españoles creados como contrapartida al nacimiento del fascismo, los inspirados por Lenin y Trotski en el Moscú del año 1919 que, en el marco de la 3ª Internacional Comunista con el nombre de Komitern, propugnaba la lucha de clases. Generaron una verdadera anarquía o caos social y un empobrecimiento aún mayor de los grupos desposeídos y marginados. De lo contrario corren el riesgo de caer en baño de sangre y con muchas posibilidades de la pérdida del poder.

Un dato para los gobernantes: Ningún mandatario en cualquier sistema político monárquico, capitalista, democrático, socialista o comunista debe olvidar el consejo de un hombre sabio que dijo: “Comparte tu mesa con los pobres, porque grave se pone la cosa cuando éstos deciden compartirla contigo’. Sobran las explicaciones.

Milan Stampar Cermak

Nació en Zagreb, República Independiente de Croacia, (NDH, por sus siglas en croata), el 24 de octubre de 1942, en medio de la II Guerra Mundial.
Muy pequeño y sin percatarse aún su mente infantil de los furores de una guerra cruel y atroz inventada por el hombre, se muda con su madre a una pequeña ciudad de montaña a 20 kilómetros de distancia, la querida Samobor de sus recuerdos.
Ruza, su madre, una mujer joven de carácter fuerte y decidido, toma tal decisión por la inseguridad reinante en la ciudad, ocupada por Alemania e Italia, donde escaseaban la comida, las medicinas, el trabajo y, sobre todo para criar con sosiego al pequeño Milan.
Luego de una guerra de guerrillas interna Josip Broz (Tito) asciende al poder con apoyo de los Aliados y bajo la condición de mantener un gobierno alejado del Bloque Soviético.
Tito acepta, y “construye” la República Federativa de Yugoslavia, una suerte de Comunismo Light, bien visto por los Aliados, ahora vencedores.
En el marco referencial político, va creciendo y cursa Primaria, Secundaria y la Escuela Técnica de la pequeña ciudad de Samobor, rodeada de pinos y visitada por turistas nacionales y extranjeros. Samobor se convierte en un centro de encuentro de culturas y referencias históricas que van más allá de lo conocido por el joven y que van despertando en él la curiosidad por “ver más allá de las fronteras patrias”.
Regresa a Zagreb, la capital, a continuar sus estudios universitarios. Vive la bonanza del sistema; lee mucho, los libros llegan a las bibliotecas, a su Escuela Superior, a su casa, a él…
Decide viajar y vivir lo leído. Va a Italia, Austria, Suiza, Alemania, Francia, compara y amplía su visión del mundo y del devenir de los pueblos, empieza a anotar sobre el papel de un viejo cuaderno los conocimientos y sus vivencias.
No es excepcional ni nada nuevo para un joven, curioso por naturaleza, que al concluir sus estudios universitarios decide volar a América en busca de novedades que le han permitido ampliar su visión de un mundo que no ha dejado de cambiar; conoce costumbres, tradiciones y formas de gobierno diferentes que logra entender debido al dominio de seis idiomas que le han quedado como regalo de la vida.
En Paraguaná, donde le han arrojado los vendavales de la vida, la brisa suave de la Providencia le ha permitido formar una familia y ejercer profesionalmente como Ingeniero Naval, sin título pues éste se quedó en Zagreb, hasta hace apenas unos años cuando regresó y constructor, no sólo de casas, galpones y edificios, sino de sueños y verdades que ha vivido con una gran fuerza interior. Alegre y versátil, así es este hombre curtido por la vida y sediento de aprender siempre más.

Milan Stampar falleció en nuestro país, en noviembre de 2015.

"Reflexiones sobre la Realidad Social, Económica y Política del Mundo Actual"
























En 2007, tuve el placer de trabajar con el Sr Milan Stampar Cermak, de quien me tomo la libertad de presentar una microbiografía y un extracto de su libro "Reflexiones sobre la Realidad Social, Económica y Política del Mundo Actual". Lo dejo a su consideración.

NUEVOS TÍTULOS


Hola amigos.

A partir de hoy estaré colocando algunos fragmentos de los nuevos libros de autores noveles, que con sumo cariño me han encargado la transcripción de sus sueños a letra virtual e impresa.

Espero que la presente sirva para motivarlos a escribir más, a plasmar sus ideas y sus pensamientos y ¿por qué no? para que algún editor se interese en sus trabajos.

Un abrazo inmenso.